miércoles, 2 de noviembre de 2011

Más profesionalismo, menos espíritu deportivo


Si en algo coinciden vencedores y vencidos de la jornada del miércoles 2 es en que el Doménico Chindamo ha ganado en profesionalismo. De pronto, se juega con más entrega, con más rispidez, vehemencia, rigurosidad. Pero quedó en el camino aquel espíritu deportivo que siempre engrandeció al Chindamo: hay menos solidaridad, menos contemplación, diversión, cordialidad.

Quedó demostrado apenas en una situación de juego. Cecé y Bondino se encontraron disputando la pelota y terminaron cruzando acusaciones, viejos rencores sin resolver, que incluso llegaron a alguna pecheada y un empujón que pudo desencadenar un inútil derramamiento de sangre. Muchachos: paremos la pelota, volvamos a la alegría de disputar una sana justa deportiva y dejemos de lado la desalmada lucha por vencer a cualquier precio.
El Negrolito prepara el centro, El Túnel Fernández intenta evadir a su
 propio hijo, y Buffy le pide a Bondino una cita a la luz de las velas.
Fiel a su estilo imparcial y pragmático, este medio se nutrió de todas las voces de los que fueron testigos del cotejo. Así, el propio autoproclamado goleador se reconoció muy por debajo de su nivel, apenas a un 40% de su potencial, lo que representaría un seis u siete por ciento en un deportista de elite. La magra efectividad de Cecé, convertido en protagonista por razones que exceden lo deportivo, agigant{o la figura de un Buffy despampanante, abundante en lírica y en el capital de todo goleador: las conversiones. El propio player aseveró una sumatoria de seis dianas, aunque otros testimonios dan cuenta apenas de cuatro tantos a favor de su propio team y el resto en contra de la valla defendida por su portero.

Andrés (der.), el futuro crack, intenta
no mirar a Bondino mientras se toca.
La foto tiene mucho césped acá abajo
porque el verde viste, ¿viste?
No obstante, el M.V.P. de la cancha llegó desde la cantera del Chindamo. El pequeño Andrés, convidado a participar apenas como reportero gráfico freelance y finalmente aceptado para demostrar su valía sobre el verde césped, demostró ser el futuro de la institución. Gambeta, repentización, visión de la cancha, cambio de ritmo, llegada, efectividad y prestancia lo señalan como un próximo crack pronto a estallar. Primero fue celebrado con vítores de propios y ajenos, pero en pocos minutos la admiración de los rivales trocó en desesperación y quienes minutos antes le permitían dar rienda suelta a su creatividad luego lo sometieron a una marca rigurosa e incluso le propinaron algún puntapié aleccionador que enrojeció sus tobillos.

El Negrolito celebró la irrupción de este joven integrante de una familia de verdadera estirpe futbolística, al rememorar "cuánto hace que no decíamos: «Bien ahí, Fernández»". También la progenitora de esta promesa del esférico se manifestó emocionada de que el pequeño Andrés haya recuperado el apetito y se clavara dos platos de merluza con puré, lo cual también le deja menos comida para el padre, que mal no le viene.

►Nota: la pobre producción fotográfica fue adquirida a Cecé a un precio de $3,25 la unidad.

1 comentario:

  1. Hijo de puta, yo no te vendí nada. Es más, no te saco ninguna foto más.

    Firma: anónimo

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